De Viaje a Oman con Pedro Zubiaurre

El año pasado coincidí en un viaje por India con Pedro Zubiaurre, un vasco viajero de apellidos impronunciables, amante de las antiguas civilizaciones, países bañados por el mediterráneo y la cultura árabe.

De todo eso sabe un rato y recopila todos los datos de sus viajes en un “cuaderno de campo”, donde escribe a mano sus impresiones y pega recuerdos de su periplo.

Estas Navidades ha aprovechado sus vacaciones para recorrer Omán…y ésta es la crónica que amablemente ha querido compartir en mi Blog:

– “Me voy de vacaciones

– !Que bién! ¿Y a dónde vas?

– Me voy a Omán

– !Hala! ¿Estás loco? Pero si por ahí andan en guerra y secuestran a la gente.

– Pero ¿tú sabes dónde está Omán?

– Pues…por ahí lejos, por donde andan revueltos”

Este es el dialogo que más he tenido que sostener desde que decidí visitar Omán.

Tanta es la ignorancia que se tiene de este país como impresionante es su belleza.

Además resulta ser un país sumamente tranquilo sin problemas de ningún tipo.

La religión forma parte de su cultura y son musulmanes piadosos y practicantes.

Los omaníes son respetuosos y tolerantes con los visitantes, respeto y tolerancia que, sin duda, deben ser recíprocos. Y en el plano social, predomina en el país una gran clase media trabajadora y pudiente que es la base de su gran estabilidad. No tiene grandes rentas del petróleo como sus vecinos los Emiratos, Qatar, etc. por lo que básicamente los omaníes viven de su trabajo (banca, comercio, industria, transporte…) quedando los trabajos menos cualificados en manos del 15% de población inmigrante (indios, pakistanies, filipinos…).

Sorprende además el elevado nivel de inversión pública en bienestar general: excelentes carreteras, numerosas escuelas y universidades, sanidad y limpieza, telecomunicaciones…Y si añadimos también que Omán es un firme aliado de Occidente en la lucha contra el terrorismo, tenemos como resultado uno de los paises más estables, tranquilos y pacíficos del mundo. El polo opuesto de su vecino Yemen, país, por desgracia, imposible de visitar.

Omán tiene una extensión equivalente a más de la mitad de España, en la que se pueden encontrar y disfrutar los más variados paisajes: inmensos desiertos, grandes cumbres de hasta 3.000 metros, desfiladeros de vértigo, Wadis, kilómetros de playas salvajes de fina arena blanca y mar azulísima, además de castillos, palacios, mezquitas, zocos…un festival para los sentidos.

La parte del país que se visita es su Zona Norte, donde se encuentran la mayor parte de sus atractivos. Así que con un viaje de entre 8 y 14 días puede hacerse un recorrido muy completo y acabar con una idea muy precisa del país y las expectativas satisfechas.

La entrada natural al país es su capital Mascate (Muscat), una ciudad grande y poblada que no ve mermada su belleza por sus enormes dimensiones. Está muy extendida ya que no construyen en vertical, y tiene de punta a punta unos 50 Kms. La poblacion supera el millón de personas, de los tres millones y medio del total del pais. Es una ciudad con buenas comunicaciones, con grandes parques, varios puertos , museos interesantes, fortalezas de la época portuguesa, palacios, mezquitas, zocos… Una ciudad cómoda y amigable para desarrollar con sumo agrado una visita de al menos un par de días, sin prisas, disfrutando de sus atractivos y de su gente, sumamente amigable y siempre dispuesta a hablar con el visitante ( la mayor parte habla inglés a la perfección). Eso sí, resulta imprescindible el taxi para moverse de unas zonas a otras de la ciudad ya que las distancias son grandes para hacerlas a pie. Por fortuna los taxis son buenos y numerosos y no demasiado caros pero conviene acordar primero el precio de la carrera antes de arrancar.

Imprescindibles : Old Muscat y la zona portuaria de Matrah. Todo sabor omaní.

Una vez visitada Mascate, como es preciso, y disfutada convenientemente, se comienza a rodar por el país, eso sí, preferentemente en un vehiculo todoterreno 4×4 omnipresentes por todo Omán, enormes y, casi todos, de color blanco. Y es que, a pesar de las magnificas carreteras que hay, para acceder a las escarpadas montañas, los áridos desiertos o recorrer los vastos y pedregosos wadis, resulta imprescindible un vehiculo de ese tipo y un conductor hábil y con mucha experiencia.

Las ciudades mas atractivas y dignas de visita son:

Nakhal, con una impresionante fortaleza y fuentes de agua sulfurosa.

Rustaq, con su fuerte y sus alrededores.

Nizwa, una gran poblacion con un conjunto monumental fabuloso, con un precioso palacio fortificado, una mezquita y 8 zocos con las mercancias más diversas. Muy animado siempre pero sobre todo temprano. Conviene madrugar para disfrutar su ambiente. Es Nizwa tambien punto de partida para visitar pueblos cercanos de indudable interés, como Bahla y sus torres de vigilancia, Jabreen y su espectacular castillo o Al Hamra, antiquisima aldea que aún conserva viejas casas de adobe de varios pisos de tipo yemení.También se parte de Nizwa para ascender a Jebel Shams (la montaña del sol) a 3.000 metros de altura, rodeada por el sobrecogedor Gran Cañon del Wadi Ghul, con paredes de hasta 1.000 metros de caída y muy apropiado para hacer alguna caminata incomparable.

Y se parte también de Nizwa para subir a la region de Jebel Akhdar (la montaña grande), una gran meseta con wadis, cañones, aldeas colgadas y terrazas de cultivo en sus laderas. Ideal también para realizar algunos paseos por la zona y recargar las pilas.

Para los amantes del desierto y de subir grandes dunas con su 4×4, lo ideal es la zona de Sharqiya Sands en el Desierto de Wahiba, aunque hay que decir que no estareis solos. Es un lugar muy concurrido tanto por visitantes como por gente local que van a quemar gasolina a tope (alli está barata) con sus todoterreno, sus quads, motos…y a dejar su basura entre las dunas.

Si se busca entornos solitarios y menos trillados hay que irse más al sur. Para los amantes de los vergeles está Wadi Bani Khalid, en los Montes Hajjar, donde está la Cueva de Moqal y surgen varios manantiales de abundante agua que forman piscinas naturales y fresco verdor. Alli van los lugareños para hacer picnic y pasar el dia bañandose y relajandose con sus familias. Los fines de semana suele estar muy concurrido el lugar.

Finalmente y una vez visitado el interior, se puede llegar a la costa, semisalvaje, 2.100 kms de playas inmensas interrumpidas de vez en cuando por algún nucleo de población. La ciudad más importante de la costa es Sur con su puerto blanco y coqueto tipo ibicenco, su astillero de Dhows, los barcos tipicos omanies, y su fuerte.

El recorrido por la costa desde Sur hasta Mascate es impresionante: agua y cielo azulisimos con arena blanca y fina a la derecha; suaves dunas y ásperas montañas de un marrón intenso, terroso, a la izquierda. Un escenario natural de una belleza tan limpia y cruda que sobrecoge.

Algunos datos prácticos:   

Por lo visto, todas las agencias españolas ofrecen el mismo tipo de recorrido por Omán, seguramente elaborado por la misma mayorista local y tiene ciertos fallos y carencias facilmente subsanables. Omán es un pais ideal para recorrerlo por tu cuenta. Hay vuelos diarios a Mascate via Emiratos o Estambul.

Puedes diseñar un recorrido a tu gusto según tus dias libres y tu presupuesto y alquilar un todoterreno con o sin conductor, según sea tu valor y tu pericia para conducir un “tanque” de esos, generalmente Toyotas Land Cruiser GRX V8 o similar, para 4 pasajeros y conductor con sus equipajes. La mayoria de los conductores de los todoterreno son propietarios de los mismos, contratados por las mayoristas para llevar grupos. Pero se puede contratar a alguno de confianza directamente y así ir a tu aire.

Un gran conductor, un gran tipo, de absoluta confianza, que habla perfectamente inglés, es

SULEIMAN MOHAMMED AL-AMRI, sul433@gmail.com y teléfono 0096895200906, un tipo atento, siempre con su móvil y su tablet 4G, con cobertura hasta en el mismísimo Desierto.

Omán no es un país barato, pero comer te puede salir a buen precio si vas a locales populares, regentados en su mayoria por ciudadanos indios o pakistaníes y que tienen menús a base de kebabs, sawarmas, pollo asado y ensaladas.

Otra opción es comprar en los zocos y mercados una excelente y jugosa fruta, dulces, dátiles, etc… o comprar en los numerosos centros comerciales cualquier cosa que se te ocurra, desde latas o encurtidos hasta sabrosa comida preparada lista para consumir. El mayor de todos es la cadena Lulú que tiene centros por todas las ciuades. El de Nizwa es como un campo de fútbol, impresionante.

Los hoteles suelen ser caros para lo que ofrecen y suelen estar a las afueras de las ciudades, por eso es importante asegurarse de que no están en medio de la nada. La verdad es que la noche omaní no ofrece mucha diversión pero siempre viene bien tener a mano tiendas, restaurantes, lavanderias u oficinas de cambio.

Solo me queda animarte para que no dejes pasar la oportunidad de visitar este gran pais.

Ah!…y si quieres ir en verano, piensa que la media de temperatura es de unos 50° mientras que en diciembre-enero es de 25°.

¡Tu verás!

Saludos viajeros,

Texto y Fotos: Pedro Zubiaurre

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Pedro Zubiaurre entre omaníes.

 

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