Turismo religioso: Italia bien vale cinco Misas.

Aunque es la cuarta vez que visito alguna de estas ciudades de Italia, nunca lo había hecho dedicando tanto tiempo al turismo religioso, pero Italia bien vale las Misas a las que he asistido… celebradas en cinco lugares tan importantes e imprescindibles para un católico.

Catacumba de San Calisto
Roma

Asistir a una Misa en las Catacumbas de Roma, es celebrarla como lo hacían los antiguos cristianos, en la época de las persecuciones religiosas. Además allí fueron enterrados miles de ellos, algunos son hoy Santas y Santos de la Iglesia Católica.

También fue lugar de enterramiento de algunos Papas. Hoy, aunque ya no hay nadie enterrado en sus nichos, recorrer las estrechas galerías con un silencio y respeto difícil de igualar en otros sitios turísticos, te hace sumergirte en la historia de la cristiandad y en los orígenes de Roma.

Basílica de San Pedro
Capilla de San Juan Pablo II
Roma

No hay viaje a Roma en el que no se visite la Ciudad del Vaticano y sus Museos. La grandiosidad espiritual de la ciudad Estado más importante de la cristiandad y residencia oficial desde hace siglos de los Papas, constituye el motivo principal de los periplos religiosos. Pero además asistir a una Misa en una de las capillas más significativas de la Basílica de San Pedro, en este caso donde se encuentra enterrado San Juan Pablo II, resulta emocionante y entrañable, sobre todo cuando se va rodeado de paisanos.

Además, si lo haces coincidir con un miércoles, puedes asistir a la Audiencia Papal, donde el lleno está garantizado. Ver a su Santidad el Papa y el fervor que despierta en viajeros de todo el mundo, te recarga espiritualmente. Decenas de parejas de recién casados acuden con sus vestidos de novio para recibir la bendición Papal.

Luego hay que tomarse tiempo para visitar los Museos Vaticanos, con su impresionante colección de arte y la siempre impactante Capilla Sixtina. Recorrer su largos pasillos, hace que te remontes a los tiempos del mecenazgo religioso, que tan valioso patrimonio cultural nos ha legado.

Los exteriores de una de las ciudades Estado más pequeñas del Mundo, también merecen un visita.


Basílica de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
Roma

Para despedirnos de la ciudad de Roma, donde por mucho que la visites siempre te quedaran rincones por recorrer y monumentos que visitar, asisto a una Misa en la Basílica que custodia el icono original de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, que es la patrona de mi pueblo, por lo que se convierte, además de visita obligada, en una ceremonia muy emotiva.

Como el resto de Misas, es celebrada por el Párroco de Almoradí, D. Jesús Ortuño, asistido por el Diácono, también de Almoradí.

La visita a esta Basílica era uno de los hitos de esta Peregrinación, por lo que dejamos la ciudad de Roma, cansados por los tres intensos días, pero contentos porque hemos aprovechado muy bien el tiempo.

D. Cosme, ha sido durante estos días un excelente guía de Roma, ya que acude desde hace años con sus alumnos y se conoce cada rincón y sobre todo cada monumento con significado religioso de la ciudad eterna.

Catedral de Ascoli Piceno
Cripta de San Emigdio

Atravesamos de oeste a este toda la península italiana y llegamos a otro de los destinos estrella del viaje, Ascoli Piceno, una ciudad de alta sismicidad, fundada antes que la misma Roma, donde se venera a San Emigdio, santo protector contra los terremotos, y donde se encuentra su tumba.

En el viaje nos acompaña también la Alcaldesa de Almoradí, Dª María Gómez, para devolver la visita institucional que realizaron las autoridades civiles y religiosas de esta ciudad a nuestro pueblo. Somos recibidos en su magnífico Ayuntamiento por el equipo de gobierno municipal y por el Obispo de la Diócesis.

Nuestro anfitriones en la ciudad es la Asociación cultural Sant’Emidio nel mondo, con los que visitamos esta bella y antigua ciudad.

Pero, sin duda, el acto más entrañable, como en Roma, es la Misa celebrada en la Cripta de la Catedral donde se encuentra enterrado San Emigdio, motivo central de nuestro viaje a esta ciudad, que abandonamos camino de Padua.

De nuevo toca cruzar Italia, esta vez de este a oeste, con escalas en Asís y Florencia.

Basílica de San Antonio
de Padua


La quinta y última misa se celebra en una hermosa Capilla que se encuentra junto al claustro de la imponente Basílica de San Antonio de Padua, ciudad de peregrinación y veneración de este Santo y que vive del turismo religioso.

Y que mejor forma de terminar este viaje que visitar Venecia, ciudad turística y encantadora. Perderse por sus callejuelas y navegar por su red de canales, te hace descubrir siempre nuevos rincones atemporales y edificios que luchan por sobrevivir al paso del tiempo y a la humedad.

Así termina un viaje peregrinación por ciudades que vale la pena visitar al menos una vez en la vida, y si además eres católico como yo, no dejes de asistir a Misa en estos lugares tan llenos de espiritualidad y misticismo.

¡Gracias a mis compañeros de viaje!

@miguelandujar.travel

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