Nueva Zelanda: de viaje entre volcanes.

Hoy nos hemos despertado con la triste noticia de que al menos cinco turistas han muerto y una decena se dan por desaparecidos, tras la erupción del volcán Whakaari, en White Island, situada 48 Kms. al noroeste de la Isla Norte de Nueva Zelanda.

Hace poco más de un mes que he vuelto de un largo viaje por ese país, situado en el Cinturón de Fuego del Pacífico y salpicado, por tanto, de volcanes, que pueden entrar en erupción en cualquier momento.

Localización del Volcán Whakaari. Fuente: Google Maps

La actividad sísmica es algo cotidiano y debes ir concienciado de que durante tu estancia puede sentir algún terremoto, como me ocurrió a mi en Queenstown, ya que la tierra tiembla a diario a lo largo y ancho de Nueva Zelanda.

Auckland, la ciudad más poblada de Nueva Zelanda, está rodeada de varios volcanes, como el Mt. Eden, desde cuyo cráter hay una estupenda panorámica de la ciudad y el Volcán Rangitonga, que no se descarta que vuelva a entrar en erupción. Doce ríos de lava recorren el subsuelo de Auckland.

Uno de los mejores lugares donde contemplar la actividad volcánica de este país, lo constituye el Parque Geotermal WaioTapu situado en Rotorua y de visita obligada si viajas a Nueva Zelanda.

Este vídeo que grabé allí, es una muestra de que la Tierra necesita liberar la energía que se produce en su interior y te hace sentir la fuerza de la naturaleza.

Otro lugar de visita obligada es el Parque Nacional Tongariro, donde se rodaron escenas de la famosa trilogía de “El Señor de los Anillos”, lo que te puede dar una muestra de su belleza.

Recorrer uno de los muchos senderos del Parque, como hice yo en una larga caminata de seis horas, contemplado la cima de sus tres volcanes Ruapehu, Ngauruhoe y Tongariro te da una visión de la naturaleza salvaje de Nueva Zelanda, sobre todo cuando puedes captar una imagen del volcán Ruapehu, con una nube encima, como si hubiese entrado en erupción. Me quedé impresionado.

Volcán Ruapehu. Parque Nacional Tongariro.

Pero cuando llegas a Christchurch, la ciudad más poblada de la Isla Sur, recorres sus calles y ves los efectos del terremoto de 6,3 grados que sufrió en febrero de 2011, te das cuenta de que toda la belleza de Nueva Zelanda tiene como contrapartida que tienes que vivir en un lugar donde la muerte puede llegar en cualquier momento en forma de seísmos o de erupción volcánica.

Catedral de Christchurch destruida en el terremoto de 2011.

Lo que nunca te esperas, es que durante tu visita a Nueva Zelanda, te sorprenda una violenta erupción que acabe con tu vida. Por desgracia así ha sido para estos turistas. Descansen en Paz.

@MiguelAndujar_

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