Feria Micológica de Gúdar

Durante los día 14, 15 y 16 de octubre de 2022 hemos asistido a la Feria Micológica que organiza el Ayuntamiento de Gúdar, un pequeño pueblo de la provincia de Teruel.

El Ayuntamiento de Gúdar viene organizando desde hace ya varios años un feria que tiene a las setas como protagonistas. Lo que comenzó con una reunión de aficionados a la micología, se ha consolidado como todo un recurso turístico que llena este pequeño pueblo situado a 1.500 metros sobre el nivel del mar, cerca de la estación de esquí de Valdelinares.

Para aprovechar bien el viaje, llegamos viernes por la tarde y después de dejar nuestras cosas en el Hostal Gúdar, uno de los pocos establecimientos donde alojarse de la localidad, vamos a la primera actividad programada que consiste en un charla sobre setas comestibles, necesaria para ir conociendo las variedades que podemos encontrar en las salidas al campo de los dos días siguientes.


A la mañana siguiente a las 08:00 ya equipados con calzado adecuado, ropa de abrigo y los utensilios necesarios para la recolección, nos damos cita en el Centro Cultural, donde tras verificar nuestra inscripción nos dirigimos, en nuestros vehículos particulares, a los montes cercanos de la Sierra de Gúdar para recoger setas acompañados por micólogos.

Sobre las 14.00 regresamos al pueblo para degustar los menús micológicos que han preparado en los diferentes restaurantes de Gúdar con motivo de estas jornadas.

Por la tarde volvemos al Centro Cultural, para clasificar las especies recolectadas, descartar las que no son comestibles y resolver las dudas micológicas.

Después, en la planta de arriba asistimos a una demostración mico gastronómica llevada a cabo por el Bar La Puebla de Arenoso, en la que el propietario elaboró unos «Tacos de carnitas de setas de cardo» y un estupendo «Tartar de Boletus y tomates amarillos», que dieron a degustar a los asistentes.

La última actividad del sábado consistió en una interesante visita guiada nocturna por Gúdar, que comenzó en la Iglesia actual que data del Siglo XVIII y que culminó en las ruinas del Castillo de origen Islámico situado en un peñasco en lo más alto de la localidad. Al estar tan cerca del pueblo actual, sus piedras fueron utilizadas como cantera para su construcción. Este emplazamiento privilegiado es un lugar ideal para los aficionados a la astronomía, ya que dada la nula contaminación lumínica del entorno se pueden ver, a simple vista, la mayoría de constelaciones y estrellas.

Después del largo día nos retiramos a descansar, porque al día siguiente realizamos una nueva salida al campo. Luego tuvo lugar un Mercadillo micológico en el Centro Cultural, donde habían algunos puestos de artesanía y productos de la zona.

Tras la comida, llega la hora de la despedida y cierre de este intenso fin de semana micológico.

Y como no podía ser de otra forma, al llegar a casa elaboré un plato con el producto recolectado, en este caso arroz con rebollones de Gúdar y costillejas.

@miguelandujar.travel

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