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Cuando llegas a Villena, la referencia más importante que tienes es su Castillo, símbolo de esta ciudad histórica y vitivinícola que celebró ayer Vinouvelle, la Feria del Vino Joven.

Para aprovechar la larga jornada en Villena, nada mejor que conocer primero la Ciudad Histórica.
Comienzo subiendo por sus empinadas calles hacia Castillo de la Atalaya, fortaleza del Siglo XII de origen almohade y que se rindió a las tropas de Jaime I el Conquistador en 1.240. Desde entonces formó parte de la Corona de Aragón, de la de Castilla y del Marqués de Villena D. Juan Pacheco, cuyos blasones pueden apreciarse todavía en diversas partes del Castillo. En su Torre del Homenaje, aún se aprecian los impactos de artillería de la Guerra de Sucesión de 1.707 y quedó en ruinas tras el paso de las tropas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia en 1.813. Fue declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1.931 y la última restauración terminó en diciembre de 2.013. Es una visita imprescindible para conocer la historia de la Ciudad.




En el recorrido organizado por Viajes Salvatur, incluía una curiosa visita a la Cueva de los Tuaregs, situada junto al Castillo. Se trata de un conjunto de casas-cuevas recuperadas magníficamente por la Comparsa de Moros Tuareg, que forman parte de las Fiestas de Moros y Cristianos de Villena desde 1.963 y que se ha incorporado como recurso turístico de la ciudad.


Termino la Villena Histórica en su Ayuntamiento, un bello palacio renacentista en cuyo interior se encuentra el Museo Arqueológico, donde se puede contemplar el fabuloso Tesoro de Villena, de más de 3.000 años de antigüedad y uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de Europa. Sesenta piezas de Oro de 23,5 quilates y casi 10 kilos de peso, encontrados de forma casual en 1.963.


Después de conocer la Villena Monumental me dirijo a la Plaza de Toros para conocer la Villena del Vino, a través del evento que me ha llevado a la ciudad, Vinouvelle, la Feria del Vino Joven.

En el interior del recinto hay una magnífica representación de caldos de las Bodegas de la D.O. Vinos Alicante, Talleres de Catas, Concurso Nacional de Jóvenes Sumilleres y de Jóvenes Enólogos.
La Zona de producción de la Denominación de Origen Alicante engloba tres áreas bien diferenciadas de la Provincia de Alicante: las Comarcas del Alto y Medio Vinalopó, la Comarca de la Marina Alta y la Comarca del Comtat. En total la superficie dedicada al cultivo de la vid supera las 14.000 Hectáreas. Entre las variedades autorizadas destacan en la Comarca del Vinalopó la Monastrell y en menor proporción la Garnacha Tintorera (Alicante Bouschet) y la Bobal, todas Tintas. En La Marina, la cepa dominante es la Moscatel de Alejandría, Blanca. Por su parte en el Comtat, se mantienen las cepas viejas de variedades autóctonas como Monastrell y Moscatel de Alejandría. A esta variedades se han ido incorporando otras como Tempranillo, Cabernet Sauvignon o Merlot.


Los Blancos Jóvenes de la Zona del Vinalopó se elaboran a partir de Merseguera, Verdil, Airén y Chardonnay y en la Marina, como ya he indicado, con Moscatel de Alejandría.
Por la mañana puede asistir a una Cata de Finca Lagunilla que presentó su Sensum2, un Blanco 2013 de Macabeo y Moscatel. Y Bodegas Sierra Salinas con su Tinto 2012 MO Salinas, de la variedad Monastrell.
Después de la comida en el Restaurante La Tapería anexo a la Plaza, nada mejor que probar los moscateles dulces de la Marina Alta.
Tras la entrega de Premios y el paso obligado por la Pastelería La Merced para comprar sus famosas monas de chocolate, vuelta a casa, eso sí, con otra persona al volante. Ya sabes, si bebes no conduzcas.
Una jornada intensa en Villena que tengo que agradecer a Salva de Salvatur, en la parte turística, y a Paco Pérez de La Bodega de Cervantes, uno de los organizadores del evento Vinouvelle.


