Nuestra ruta por la Milla de Oro del Vino termina en una de las bodegas más emblemáticas de la Ribera del Duero: Dehesa de los Canónigos, una finca histórica de 600 hectáreas situada entre pinares y viñedos en Pesquera de Duero (Valladolid).
Su primer propietario fue Teodosio de Lecanda, figura esencial en la introducción del modelo bordelés en Castilla y León.
Nos reciben Iván Sanz, director general de la bodega, Moisés Santana, diputado provincial de Turismo de Valladolid y Virginia del Departamento de Enoturismo. También se une Patricia, del Departamento de Comunicación, que posteriormente nos guiará durante toda la visita entre las viñas y por el interior de la bodega, donde pude firmar en una de las barricas.
Patricia supo transmitirnos con pasión el legado de la familia Sanz Cid, que se puede resumir en una frase de Luís Sanz Busto, fallecido en agosto de 2024.
«Antes uvas que cubas»






Dehesa de los Canónigos trabaja con las variedades Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot, además de la uva blanca Albillo Mayor, con la que elaboran algunos de sus vinos más especiales.



En la bodega, disfrutamos de tres referencias que resumen su filosofía de equilibrio entre tradición e innovación:
1️⃣ Dehesa de los Canónigos 2019
Elaborado con uvas propias y una crianza de 15 meses en barrica de roble americano. Variedades de Tempranillo, Merlot y Cabernet Sauvignon. Intenso, elegante y estructurado, combina fruta madura con notas especiadas y tostadas.
2️⃣ Solideo 2021 (Reserva)
Una de las joyas de la bodega. Tempranillo, Merlot, Cabernet Sauvignon y Albillo Mayor, con 24 meses en barrica francesa. Complejo, profundo y con un largo final. Representa la esencia de la Ribera del Duero más refinada.
3️⃣ Luzianilla 2021 (Clarete)
Un vino muy especial y con alma familiar. Elaborado con Tempranillo y Albillo, es un homenaje de la familia Sanz Cid a su madre, Mariluz. Fresco, equilibrado y delicado, recupera los orígenes del rosado tradicional de la Ribera del Duero.
La sorpresa sería que para probar el Luzianilla, nos recibió la propia Mariluz Cid en el bonito jardín de su vivienda de estilo vasco, donde destacan las rosas. Fundadora de la bodega y primera generación de esta empresa familiar junto a su marido, es una mujer encantadora y cercana. Compartimos también la velada con su hija Belén, enóloga de la bodega.






En un aperitivo previo a la comida, catamos los vinos Dehesa de los Canónigos 2019 y Solideo 2021 (Reserva).



Después pasamos a una coqueta sala dedicada al enoturismo, donde degustamos un menú que consistió en:
- Croquetas cremosas.
- Torreznos de Soria.
- Tosta de manitas deshuesadas con compota de higos de la Dehesa.
- Ensalada de bonito y mejillones en escabeche.
- Patatas con níscalos.
- Y como plato principal pincho de lechazo churro al sarmiento.
- Para finalizar con arroz con leche de postre.






Una visita inolvidable, donde la hospitalidad de la familia Sanz Cid y la compañía del Diputado Provincial de Turismo, Moisés Santana, nos hicieron pasar una gran velada en una de las fincas más bellas de Castilla y León.
Gracias por haber hecho posible este viaje a:
Ana de Winedolid Travel
Moncho de Knowmadconsulting.es
Milla de Oro del Vino
Diputación Provincial de Valladolid
Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino
Un excelente colofón a nuestro periplo por Valladolid, en el que tradición familiar, paisaje y vino se entrelazaron para mostrar el carácter auténtico y la hospitalidad de la Ribera del Duero.

✍️ Texto y fotografías: Miguel Ángel López Andújar – miembro de la AEPEV
