La vinculación del Territorio con el vino y la gastronomía, es una receta mágica que convertiría el Enoturismo en el Parque Natural de la Laguna de La Mata, en Torrevieja, en un recurso turístico de primer orden.

Así lo cree David Bernardo López Lluch, Doctor Ingeniero Agrónomo de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad Miguel Hernández de Orihuela, con el que tuve la oportunidad de compartir una amena y didáctica jornada en este entorno privilegiado junto al mar, acompañando a algunos de sus alumnos del Master en Viticultura y Enología.

Antes de pasar a hablar de la variedades que se cultivan, me gustaría darte unas pinceladas históricas y geográficas del lugar, aprendidas paseando por el Parque, en una soleada mañana de primavera.


El Parque Natural de la Laguna de La Mata se encuentra en la Comarca de la Vega Baja del Segura, principalmente en los términos municipales de Torrevieja y Guardamar del Segura. Junto con la Laguna de Torrevieja, con la que está unida a través de un canal conforman el Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja con una superficie total de 3.700 hectáreas de las que 2.100 son láminas de agua. Ambas están comunicadas con el mar por medio de otro canal conocido como «El Acequión», construído en 1.482 reinando Fernando II el Católico. La Laguna de La Mata actúa como depósito calentador, mientras que la cosecha de sal, no apta para consumo humano, al no ser 100% marina, se realiza en la de Torrevieja.

Los suelos del Parque de la Mata son salinos, arenosos en un 85%. Las condiciones climatológicas tampoco acompañan, registrándose en el mes de julio temperaturas medias 25,5 grados, con escasa diferencia entre la noche y el día. La precipitación anual es de 236,7 mm., menos que en algunos punto del Desierto del Sahara.
En este territorio hostil de secano riguroso, donde además está prohibido cualquier tratamiento de la planta, salvo el estiércol, se cultivan las 75 hectáreas de viñedos en vaso de pie franco sin injertar, en unas 200 parcelas, formando parte indisoluble del paisaje del Parque, donde cada año, en un ejemplo de supervivencia, brota la vid.

Actualmente se cultivan dos variedades de uva:
- La Moscatel de Alejandría, ocupa 70% del terreno cultivado, uva blanca destinada a elaborar vino, pasificación o para comer como uva de mesa.
- La Merseguera, variedad blanca, exclusivamente para elaborar vino, que ocupa el 30% restante. Con esta variedad se elabora el denominado «vino de La Mata».
También se pueden contemplar cepas aisladas de variedades que antaño se cultivaban, pero que hoy han desparecido, como Esclafacherre, Parrell, Valensí, Plantamula y Forcallat, esta última se está recuperando en las Zonas del Sur de Valencia y Norte de Alicante.
El rendimiento por hectárea en el Parque es de 4.000 Kg./Ha. para la Moscatel y 3.000 Kg./Ha. para la Merseguera.
Algunos productores vitivinícolas, como Rafa Bernabé, Viñador, como le gusta denominarse, sigue cultivando parte de las 75 hectáreas que han sobrevivido en este Parque Natural, primero derrotando a la filoxera debido a su suelo arenoso, y después a la especulación urbanística.

La mayor parte de la producción de su proyecto Viñedos Culturales, se dedica a la exportación, bajo denominaciones tan sugerentes como:
- «El Carro 2013», 1.900 botellas, 100% Moscatel de Alejandría.
- «Acequión 2013», 500 botellas, 100% Moscatel.
- «La Viña de Simón 2013», 1.500 botellas, 100% Merseguera.
- «Tinajas de La Mata 2013», 3.000 botellas, con un coupage 60% Merseguera, 30% Moscatel y 5% otras.
En mi siguiente post, os hablaré más de tres de estos vinos, que tuve la oportunidad de maridar en el Restaurante El Jardín de Guardamar del Segura, en lo que fue la parte práctica de la jornada.

Lo importante, según el Doctor López Lluch, cuando hay poca producción como es este caso, porque se desarrolla en secano y suelos pobres y no es rentable debido a la estructura minifundista de la gestión del viñedo, es que «el vino se consuma en origen y se vincule al turismo como un recurso más».
Este sería el caso de Bandol, en La Provenza francesa, donde se cultiva la uva Monastrell, con poca producción de vino, pero con un marketing extraordinario, que aconseja beberlo en el terreno y asociarlo a los barcos coloridos del Puerto.
En La Mata, donde por ejemplo, llegan a recalar poblaciones de hasta 2.000 Flamencos para alimentarse del crustáceo invertebrado Artemia Salina, que vive en la Laguna, se podría combinar naturaleza y la gran afluencia de turistas que llegan atraídos por sus playas, para «vincular el territorio con el vino y la gastronomía» como indicaba al inicio.
«Las Denominaciones de Origen tienen que estar vinculadas al suelo y al clima» apunta el Doctor López LLuch. Así, Vinalopó, Marina Alta, El Comtat y La Mata serían las DO naturales de Alicante.
Si no es así, podemos asistir al abandono definitivo de las viñas del Parque, como lo demuestra que en 20 años ya se han perdido el 50% de la superficie de este cultivo.


Por suerte contamos con personas como David López y Rafa Bernabé, que aúnan la teoría y la práctica del Enoturismo como solución.
Cuentan con todo mi apoyo.
[adsenseyu1]

[…] « Enoturismo en el Parque Natural de la Laguna de La Mata en Torrevieja. […]