Cuando el 15 de abril de este año se van a cumplir 100 años del hundimiento del Titanic, triste coincidencia, nos despertamos con la noticia del naufragio de otro «mastodóntico» Crucero.
Al menos cinco personas han muerto, 14 han resultado heridas y 70 siguen desaparecidas de momento, en el accidente ocurrido ayer en el buque Costa Concordia, cuando quedó encallado y semihundido en las inmediaciones de la pequeña Isla de Giglio, situada en aguas de la región de Toscana en Italia.

El Costa Concordia, de 300 metros de eslora, fue terminado en 2006. Tiene capacidad para 3.780 pasajeros y 1.100 tripulantes. En el momento del suceso viajaban a bordo 4.200 personas.
El buque, de la empresa italiana Costa Cruceros, procedía de Cagliari, en la isla de Cerdeña.
Al ver las fotos del majestuoso buque, varado y escorado como una ballena herida, me vienen a la cabeza las escenas del ‘Titanic’ que tantas veces hemos visto, en sus distintas versiones cinematográficas.
Las escenas de pánico que se viven cuando los pasajeros intentar abandonar el barco que se hunde, reflejan que, cuando sucede un accidente, nadie puede controlar la reacción de los pasajero por muchos simulacros que se hagan y por muchos medios de salvamento que lleve la nave. El que se realiza normalmente al inicio del crucero parece más una actividad lúdica que práctica.
Sé de lo que hablo, porque yo mismo sufrí un accidente en un Crucero, el incendio del barco, al regreso de una travesía por la Islas Griegas.
Ocurrió en agosto de 2.002 en el Buque Costa Azur, de la compañía Festival Cruceros.
La suerte que tuvimos, es que el incendio del barco se produjo el último día cuando arribábamos al puerto de Venecia, mientras que algunos de los pasajero tomábamos el desayuno y otros todavía dormían plácidamente.
También evitó una mayor tragedia, porque contamos con la valiosa ayuda de los medios de extinción de incendios venecianos. Así nos dio tiempo a atracar y abandonar el barco por nuestro propio pie. Todos lo hicimos sin equipaje, y la mayoría todavía a medio vestir o en pijama.
Piensa qué hubiese sucedido, si el incendio hubiese ocurrido la noche anterior, en medio del mar, cuando navegábamos de regreso desde Grecia y solamente hubiésemos contado con los medios de extinción del barco.
Te dejo un vídeo del accidente, para que veas los momentos de pánico que se viven.
Después de ver estos accidentes uno se plantea si seguir haciendo Cruceros. Yo he hecho dos posteriormente, ya que considero que es una opción para viajar bastante segura.
Y a tí que te parece, ¿son seguros los viajes de Crucero?
Gracias por haber leído mi post. Te dejo una Guía de Venecia, una ciudad encantadora.


