Han sido cuatro décadas surcando los cielos, dejando una estela de orgullo, técnica y emoción allá donde han volado. En 2025, la Patrulla Águila cierra una etapa con su última exhibición aérea a bordo del emblemático CASA C-101 Aviojet. Desde su fundación oficial el 4 de junio de 1985, el escuadrón acrobático del Ejército del Aire ha sido embajador de España en festivales de todo el mundo.

Un origen brillante
La historia se remonta más atrás: a los vuelos de la Patrulla Ascua y sus F-86 Sabre, cuyo icónico esquema de pintura sirvió de inspiración para los C-101 con los que la Patrulla Águila ha brillado durante 40 años. Esta conexión se hizo visible en la pasada histórica que abría el festival Aire 25, con un vuelo conjunto del C-101, el F-86 y el nuevo Pilatus PC-21.


La emoción de las acrobacias
Durante la exhibición, la patrulla realizó sus maniobras más representativas: vuelos invertidos, cruces milimétricos y la famosa formación en espejo. Una coreografía perfecta ejecutada por pilotos que han representado lo mejor de la Academia General del Aire y el Ejército del Aire y del Espacio.

















Pasada final y homenaje al aterrizar
Los momentos más emotivos fueron la última pasada dibujando la bandera de España en el cielo del Mar Menor y el aterrizaje en la base de San Javier.


Los seis C-101, perfectamente alineados, fueron recibidos por un arco de agua formado por dos camiones de bomberos. Una despedida simbólica, con todo el sabor de la tradición aeronáutica, en la misma pista donde han despegado tantas veces.

Una historia personal
Como fotógrafo y apasionado de la aviación, he tenido el privilegio de seguir a la Patrulla Águila durante muchos años. Fui uno de los fundadores del Club Patrulla Águila en junio de 1997, y tengo el honor de ser el socio número 1. Desde entonces, he vivido cada evolución, cada vuelo, cada festival, como una celebración de nuestra historia aérea.


Su lema, «Juncti sed non uncti» –»Juntos pero no revueltos»– resume a la perfección el espíritu de equipo y disciplina que han demostrado desde sus inicios. La Patrulla Águila no desaparece, pero con este vuelo cierra uno de los capítulos más importantes de su trayectoria.
Hasta pronto, Águilas.
